Aplicar una licencia Creative Commons no garantiza, por sí mismo, que un recurso sea realmente abierto, reutilizable o útil para otras personas.
Esta rúbrica ofrece una guía breve para revisar decisiones clave antes de compartir un recurso.
¿Cómo usar esta rúbrica?
Lee cada criterio y ubica tu recurso en el nivel que mejor lo describa.
No se trata de “aprobar”, sino de identificar oportunidades de mejora.
Rúbrica de autoevaluación
1. Claridad de la licencia
- 🔴 No se indica ninguna licencia
- 🟡 La licencia está indicada, pero no es visible o clara
- 🟢 La licencia está claramente indicada (con enlace y tipo CC)
2. Nivel de apertura
- 🔴 Licencias restrictivas (ND o combinaciones que limitan adaptación)
- 🟡 Licencias abiertas pero con restricciones (NC o SA sin justificación clara)
- 🟢 Licencias abiertas que permiten reutilización amplia (ej. CC BY)
3. Atribución (TASL)
- 🔴 No se incluyen atribuciones
- 🟡 Atribuciones incompletas o inconsistentes
- 🟢 Atribuciones completas (Título, Autoría, Fuente, Licencia)
4. Posibilidad de adaptación (5R)
- 🔴 El recurso no puede ser modificado
- 🟡 Puede modificarse, pero con limitaciones
- 🟢 Permite revisar, remezclar y adaptar sin barreras
5. Accesibilidad y formato
- 🔴 Formato cerrado o difícil de reutilizar (ej. PDF bloqueado)
- 🟡 Formato accesible pero no editable fácilmente
- 🟢 Formato abierto y editable (web, documentos reutilizables)
6. Contexto de uso
- 🔴 No se especifica cómo usar el recurso
- 🟡 Se sugiere uso, pero de forma limitada
- 🟢 Se invita explícitamente a reutilizar, adaptar y compartir
Interpretación rápida
- Mayoría 🔴 → el recurso es cerrado o poco reutilizable
- Mayoría 🟡 → hay apertura parcial, pero con barreras
- Mayoría 🟢 → el recurso está alineado con principios de REA
Una pregunta incómoda (pero necesaria)
Antes de publicar, pregúntate:
¿Este recurso está diseñado para circular… o solo para ser consumido?
Cierre
Este recurso no solo busca introducir conceptos sobre licencias abiertas, sino acompañar el desarrollo de prácticas responsables en el uso, adaptación y circulación del conocimiento.
En ese sentido, más que memorizar definiciones, la invitación es a desarrollar criterios: saber cuándo reutilizar, cómo atribuir y bajo qué condiciones compartir.
Porque en contextos académicos, abrir el conocimiento también implica hacerlo con cuidado, con claridad… y con responsabilidad.